Catarsis Del Corazón Vol. 2

Catarsis Del Corazón Vol. 2
Pecados: Un Orgasmo De Amor

lunes, 5 de diciembre de 2016

ERES TÚ MI LUCERO

Fecha De Publicación:
Acapulco De Juárez 05/Diciembre/2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Eres Tú Mi Lucero


Eres tú el Lucero al que escribo mis versos;
Eres tú quien inspira mis más dulces cantos,
Eres tú a quien en letras entrego mis besos;
Eres tú el brillo de mis más dulces encantos.

Eres tú la estrella a la que solo deseo tocar;
Recorrerte esa piel y beber de tu intimidad,
Pero veces eres fría y tu brillo tan distante;
Que tengo mucho miedo de llegar a tocarte.

Pero sabes que eres el Lucero de mis letras;
Que eres estrella inspiradora de mis poemas,
Eres tú la única que revive pasiones muertas,
Y eres tú la luz de mis noches más eternas.

Oh Estrella mía ¿Cuándo arribarás por mí?
¡Acaso no vislumbras que tú eres esa musa!
Que en mis noches te conviertes en intrusa;
Pues entre mis sueños tú te apoderas de mí.

Ven amor mío que necesito de tu inocencia;
Yo necesito beber de tu calurosa presencia,
¿No comprendes que sin ti vivo en carencia?
Y tengo temor de caer en esa fría demencia.

Y sólo tú puedes darle muerte a mi pasado,
Sólo tú puedes salvarme, así lo he pensado;
¿Por qué no vienes? ¿Por qué te has alejado?
Ven y hagamos el amor asesinando al pasado.

Amor ¡Yo sólo necesito que me hagas tuyo!
Sin ti no puedo vivir en este lúgubre mundo;
Pero tú no vendrás y en mi corazón lo intuyo,
Pues en mi correo ya no veo un mensaje tuyo.

Oh amor mío, necesito me tomes de las manos;
Rompas mi ropa y te apoderes de mi desnudes,
Pues yo necesito que te apoderes de mi cuerpo;
Que me hagas el amor y ser tuyo hasta la vejez.

Te lo pido de rodillas como un noble lo debe hacer;
A una hermosa doncella como tú lo has llegado a ser,
Por favor amor, róbame la inocencia y toma mi ser;
Que solamente en tu intimidad yo deseo envejecer.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 24 Agosto 2016

lunes, 28 de noviembre de 2016

SABRÁS QUE INMORTAL NO SOY

Fecha De Publicación:
Acapulco De Juárez 20/Noviembre/2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Sabrás Que Inmortal No Soy



Y cuando mi carne por fin esté muerta;
Tú querrás haber tenido la oportunidad,
Pero por ahora tu soberbia está inquieta;
Y no te permite buscarme para platicar.

Tu soberbia te hace creer que seguiré aquí;
Y la muerte te enseñara que yo soy mortal,
Cuando todo el mundo diga que yo me fui;
La lúgubre culpa en tus ojos te hará llorar.

¡Qué importa hoy quien haya tenido la culpa!
Mi amor, aún estamos a tiempo para dialogar;
Si tan sólo hicieras a un lado ese tonto orgullo,
Quizás la amistad podríamos llegar a rescatar.

Amor, yo sé que te has unido a otro hombre;
Pero eso no evita que yo aún te siga amando,
¡Y si tan sólo pudiéramos apagar esta lumbre!
El orgullo que tontamente nos está separando.

Si tú y yo éramos esos amantes insaciables;
De las apasionadas noches tan inimaginables,
Si el amor de nosotros hería a los indeseables;
¿Por qué los amantes nos volvimos odiables?

¿A dónde fueron aquellos apasionados días?
¿Qué le has hecho a la mujer que tanto amé?
¿Por qué este orgullo no te permite verme?
¿Sólo la muerte te recordará que yo te amé?

Hoy nuestras miradas se esquivan en la calle;
Aunque nuestros corazones se enloquezcan,
Tu orgullo provoca que mi alma se desmaye;
¿Hasta cuándo terminara esta tonta gresca?

La última vez que te demostré mi apertura;
Tú pensaste que mis letras eran una ofensa,
Y tu respuesta fría cayó como empuñadura;
Mi amor ¿Cuándo hablaremos con cordura?

Yo sé muy bien que tienes deseos de hablarme;
Y sé muy bien que a mis brazos deseas volver,
Pues ese invierno no te ama como yo sí te amo;
Aún me amas, pero el orgullo no te deja volver.

Y sólo cuando la muerte detenga mi corazón;
Sólo cuando la muerte detenga mi respiración,
Sólo cuando la muerte te diga que ya no estoy;
Amor, sólo entonces sabrás que inmortal no soy.

Date cuenta de que se me está yendo la vida;
No quiero llevarme tus lágrimas a mi tumba,
Amor, yo no quiero verte allí tan arrepentida;
Si me amas, dilo antes que la muerte me beba.

Mi amor, si algún día tú lees estas tristes letras;
Aquí te dejaré guardadas todas estas respuestas,
Sé muy bien que te preguntas si te he olvidado;
“Te amo y no puedo olvidarte” queda refutado.

Sólo espero que ésta llegue a tiempo a tu mesa;
Antes de que la tenebrosa muerte por mí venga;
Pues sé que es más fácil el que llegue la muerte;
Antes que por orgullo un corazón sea perdonado.

Sólo entonces sabrá mi amada que yo no soy inmortal;
Sólo entonces mi amada sabrá que no la he olvidado,
Solo entonces sabrá que yo siempre la he adorado,
Cuando mi cadáver quede eternamente petrificado.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Coyuca De Benítez / 21 Agosto 2016

domingo, 20 de noviembre de 2016

EL TÍTULO DE PRIMERA DAMA

Fecha De Publicación:
Acapulco De Juárez 20/Noviembre/2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero



El Título De Primera Dama



Y le exigiste que dejara a su esposa;
Que abandonara también a sus hijos,
Él por no perderte te lo ha concedido;
Ahora pagas el precio por lo exigido.

Al llegar a casa ya no te da explicaciones;
Ya no te besa con las mismas emociones,
Ni te abraza con las mismas sensaciones;
Ahora sólo tiene tiempo para sus pasiones;

Y mientras tú te quedas sola en casa;
Al pulverizado cuidado de los hijos,
Él de nuevo ha vuelto a salir de caza;
Para complacer la carne de sus rijos.

Dime ¿Qué se siente ser la primera?
Pero la segunda en sus prioridades;
Ahora que a la amante hizo esposa,
¿Qué papel interpretó su exesposa?

Ahora ella se queda con sus besos;
Ahora ella se queda con sus caricias,
Ahora para ella son todos los rezos;
Ahora para su exesposa hay albricias.

Ya no existen cansancios ni obligaciones;
Y ahora ella para él se perfuma y arregla,
Hoy la nueva esposa vive su desconsuelo;
Creyó que con atraparlo acabaría el juego.

Dime ¿Qué se siente ser la primera dama?
Pero la segunda para todas sus prioridades;
Ahora aquella es la mujer que él tanto ama,
Mientras la amante queda en ambigüedades.

Ahora la exesposa disfruta de su libertad;
Y ahora la exesposa a él lo hace disfrutar,
Mientras a la amante le asiste la soledad;
Pues del “esposo” ya no puede disfrutar.

Y la exesposa pudo alejarse dejándola ganar;
Mas decidió quedarse para enseñarle a jugar,
Pudo salvar su orgullo, pero no en su realidad;
Pues para ella, ninguna amante se debía burlar.

Por eso te aconsejo que no enseñes a ser infiel;
Y la persona que amas no será infiel contigo,
Por eso te aconsejo que no enseñes a mentir;
Para que tu corazón no sufra de ser mentido.

Niña ¿De qué te sirvió arrebatarle la corona?
Hoy por tu tonta osadía te has quedado sola;
Vivir sola es el precio por hurtar una corona,
Quien aprende a abandonar, jamás reflexiona.

Esto es lo que le ocurre a las dulces amantes;
Esas que arrebatan el título de primera dama,
Al querer domar el corazón del infiel amante;
Sólo cambian de lugares con la primera dama.


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 06 Agosto 2016



sábado, 29 de octubre de 2016

UNA HISTORIA SIN CONTINUACIÓN

Fecha De Publicación:
Acapulco De Juárez 29/Octubre/2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


Una Historia Sin Continuación


De manera sutil me pediste matrimonio;
En mi vida querías ser la primera mujer,
Mas como yo no creo en el matrimonio;
Creí que bastaba con entregarte mi ser.

Pero llegó la fatídica tarde de tu adiós;
Mi pecho se quedó vacío y sin corazón,
Arremetí contra todos y contra mi Dios;
Esa tarde lo perdí todo, hasta la razón.

Seis años transcurrieron desde aquel adiós;
Ahora carta tuya tengo dentro de mi buzón,
Has venido a revivir el recuerdo de un amor;
Al que creía muerto con el pesar de tu adiós.

Y he decidido aceptar tu taimada invitación;
No deseas verte vencida pero leo frustración,
Aunque no me lo digas, el que elegiste te fallo;
Es por eso que en el matrimonio ya no creo yo.

Pues cuando los amantes se vuelven esposos;
El amor y los placeres sólo caen en el reposo,
Se van las frases románticas y besos morbosos;
Y entre los amantes todo se vuelve estorboso.

Mientras uno habla de deudas y acreedores;
El otro no tiene tiempo para las confesiones,
La rutina se torna el mayor de sus opresores;
El amor y sexo se van alejando con sus flores.

Y la tiranía actuada por uno de los cónyuges;
Va mermando a la tolerancia del enamorado,
Que se manifiesta con la rebeldía libertaria;
Que al desagradable divorcio los ha llevado.

Mujer, por eso yo no creo en el matrimonio;
El amor no necesita de un estupendo velorio,
El amor en libertad se aleja de todo demonio;
El amor en prisión sólo se dirige al purgatorio.

Si es mentira lo que estas letras están diciendo;
Oh mujer ¿Por qué hay carta tuya en mi buzón?
Te ha fallado tu esposo y buscan a quien lo amó;
Pero el final de una historia ni tiene continuación…


Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 06 Agosto 2016


domingo, 16 de octubre de 2016

EL CONSEJO DE LA VEJEZ

Fecha de Publicación: 
Acapulco de Juárez Gro. Méx. 16 De Octubre 2016

Publicado Por:
Emilio Nahín Rojas Madero


El Consejo De La Vejez


Lo que la vida me dé, hoy ya es ganancia;
Si yo lo hubiera sabido antes de mi vejez,
Hubiera valorado mi juventud e infancia;
Una inocencia segada por la arrogancia.

Yo antes me daba el lujo de exigirle al amor;
Amores con ojos azules y piel aterciopelada,
Con una cabellera tan radiante y glorificada;
De todos los mortales, ser la envidia desatada.

Y con el primer desagrado la historia cortaba,
Pues sentía que me merecía todo lo perfecto;   
Y para qué conciliar un error que lastimaba,
Por los demás nunca tuve el mínimo respeto.

Solo pensé en mí y en satisfacer mis egos;
Este individualismo me segó por completo,
Yo no pensé en mis hijos, sino en mis egos;
Y dejé mi matrimonio por un banal pleito.

Creí que mi juventud nunca me abandonaría;
Hoy de mis necias decisiones me arrepiento,
Y ¡Cómo quisiera poder retroceder el tiempo!
Yo nunca imagine que con la vejez lo pagaría.

Hoy en mi hogar la soledad me hace compañía,
Pienso que lo que la vida me da, ya es ganancia;
Con un beso, una caricia, regreso a mi infancia,
Un pedacito de amor, para mí eso ya es ganancia.

Ahora no puedo exigir una rosa o un diamante;
Ahora me conformo con ser su simple amante,
Si en mi juventud exigí de manera abrumante,
En mi vejez ahora solo le pido ser su amante.

Hoy a esa nueva generación yo dejo un consejo;
Usted que aún es joven, fructifique su juventud,
Piense en quien le ama y no abuse de su belleza;
La juventud se marcha y de la vejez somos presa.

Y sábete que la belleza es la carnada para el corazón;
Pero nunca le pagues con ingratitud al sublime amor,
Oh juventud, es preciso que no tropieces con el mal;
La vejez te advierte que no quiere hallarte en soledad.

Autor: Emilio Nahín Rojas Madero / Acapulco De Juárez / 06 Agosto 2016


Catarsis Del Corazón Vol. 1

Catarsis Del Corazón Vol. 1
Génesis: La Última Oportunidad